ESCRITOS, FOTOS, IMAGENES DIVERSAS, EXPERIENCIAS LA EDUCACIÓN, LA CULTURA, LOS VALORES, LOS CAMBIOS. UNA PERSPECTIVA FILOSÓFICA, ANTROPOLÓGICA. EDUCATION, CULTURE, VALUES, SOCIAL CHANGES

viernes, 30 de octubre de 2009

LO DIGITAL COMO VALOR (Como valor emergente o protovalor)

(Apuntes)
Arnaldo Esté
7-9-09
Al aceptar que un valor es un gran referente de orden fideico, tal como lo son la honestidad, la vida, la muerte, el odio, la verdad, la prueba, la causa, lo bello, el bien, es decir un algo que aceptamos y practicamos sin argumentos ni explicaciones y que además, genera otras cosas, actitudes, técnicas, formas de relación, encontramos que  “lo digital” es un valor emergente tal como lo esa ahora la diversidad o “la naturaleza como continuidad de la persona”. VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 235
No debemos reducir lo digital, que es una  manera de existir los tejidos sociales y las simulaciones como una forma de realidad y todo lo que de ello se deriva, con las TIC. Es decir, como simple conjunto de técnicas o instrumentos.
Nos ha costado mucho separarnos de los valores que nos hacen percibir las relaciones entre las cosas como sensorialmente perceptibles. Aceptar la luz, el sonido, la electricidad como  vibraciones u oscilaciones de ciertas partículas no propiamente visibles es difícil y la evidencia de su existencia se da por los efectos que ellos traen más que por sus propios constituyentes.
De manera similar, un creyente acepta la existencia del alma, no porque la perciba sensorialmente, sino porque ella supone otras cosas: amor, odio, temor, esperanza, que le atribuimos.
El salto de las verdades reveladas a las verdades argumentadas, racionalizadas, supuso la instalación de un nuevo valor: la fuerza del argumento escrito. Y ello tuvo que ver con una técnica: la vulgarización del libro gracias a la imprenta (y con no menor importancia, la exigencia calvinista de acudir directamente a la Biblia).
Ahora lo digital (como técnica) trae su emergencia como valor. En virtud de ello, por ejemplo, nos acostumbramos recibir múltiples versiones sobre el mismo asunto y escoger el que nos convenga sin reclamarles soportes de autoridad, tal como ocurre con las verdades académicas.
Ahora lo digital nos obliga – y permite- seguir un curso de “argumentación” no lógica ni linealmente derivada. Se sigue cada vez con mayor frecuencia, cursos “hipertextuales” en los que el orden lo impone el ánimo o subjetividad del operador del aparato y la red. Wikipedia –una peculiar enciclopedia-, se empeña en dotar de autoridad sus artículos imponiendo ciertos filtros, referencias, datos heredados del mundo académico. Pero estoy seguro que la mayor parte de la gente que acude a ella no le presta atención a esa mucha o poca autoridad que los respalde. Con el tiempo nos acostumbraremos a la “verdad de Internet” como antes lo hicimos con la “verdad científica” o la “verdad revelada”.
Y no es sólo por la posibilidad de recibir infinitud de información sobre cualquier cosa (Infinitud que resulta cada vez más engorrosa de  manejar, exigiendo gran esfuerzo. Un, a veces, desusado ejercicio voluntad). Es también por la posibilidad de crear y cultivar innumerables grupos y niveles de relación (de enredamiento) social. Redes a las que progresivamente iremos atribuyéndole derechos o potencias de intervenir en la propia constitución subjetiva, tal como ahora lo hemos hecho con nuestros familiares y amigos.
Es también por establecer, de manera similar a la que armamos redes de relaciones personales, que podemos llamar simulaciones de amor o amistad, simulación de situaciones en las cuales nos podemos comprometer: aventuras, empresas,VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 247 amores, guerras, proyectos o utopías con gran detalle y capacidad de reflejar las consecuencias de nuestras decisiones o acciones.
Podría seguir mencionando muchas de las numerosas posibilidades, no ya de comunicación sino de engendro, de creación, de generación que se derivarán de la creciente fe (condición de valor) en que, lo así derivado, tendrá su instancia y espacio.

Esta condición de gran referente  - de lo que algún momento llamaron “estructurador social”, pero que yo prefiero llamar VALOR por su carácter no determinante, sino más bien arropador-  incidirá sobre los otros valores en búsqueda de sistematizarse hasta instalarse como cultura. En esa condición establecerá las máximas y mínimas, el “espectro” de lo posible y de lo necesario y no con la supuesta verticalidad de un “Big Brother”, que naturalmente persiguen algunas macro empresas, sino con la tranquilidad y seducción que una cultura imperante obliga al seguimiento de sus valores.

0 comentarios: