ESCRITOS, FOTOS, IMAGENES DIVERSAS, EXPERIENCIAS LA EDUCACIÓN, LA CULTURA, LOS VALORES, LOS CAMBIOS. UNA PERSPECTIVA FILOSÓFICA, ANTROPOLÓGICA. EDUCATION, CULTURE, VALUES, SOCIAL CHANGES

lunes, 21 de mayo de 2012

COMPETENCIAS Y DESEMPEÑOS

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viernes, 6 de abril de 2012

 

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PROCESO Y MOMENTOS DE LA INTERACCIÓN CONSTRUCTIVA A PARTIR DE UN PROBLEMA PERTINENTE

INTRODUCCIÓN AL MÉTODO

Al iniciarse la clase el docente explica lo que se va a hacer,images 5 ATLETICO los diferentes momentos de la clase

- INDIVIDUAL

- GRUPAL

- PUESTA EN COMÚN

- RECAPITULACIÓN, EVALUACIÓN Y PLANIFICACIÓN.

- No se trata de una clase tradicional, por lo que el docente debe intervenir lo menos posible, sólo para aclarar el enunciado del Problema Pertinente, mantener encauzada y sin mucha dispersión la discusión del Problema y señalar los tiempos para pasar a otro momento, sin adelantar informaciones.

- Intervendrá más adelante, recapitulando lo hecho y discutido, correlacionándolo con los temas y/o contenidos que exige el Programa Oficial.

- El docente, presenta el Problema Pertinente, según los recursos disponibles: impreso con imágenes, proyección en pantalla, transferencia a computador o tableta individual,

- No interviene ni informa sobre el problema.

- Solamente aclarara el significado del nombre del problema, asegurándose que ha sido bien entendido.

- El método, bastante diferente al tradicional, requerirá varias prácticas hasta que sea realizado con fluidez.

- Un Problema Pertinente es importante para propiciar la participación, el trabajo en grupos y la construcción de aprendizajes y conocimientos. Busca problematizar, intrigar, descentrar al estudiante para pensar en lo que él ya tiene en su acervo, en sus recuerdos. Y luego discutirlo con sus compañeros.

EJEMPLOS DE PROBLEMAS PERTINENTES

• ¿Qué animales hay en tu casa y cómo son?

• ¿Cómo es tu mamá?

• ¿Cómo son tus hermanos?

• ¿Qué plantas o vegetales hay en tu casa y cómo son?

• ¿Cómo son tus amigos?imagesCAU3YHKC

• ¿Qué comes en el desayuno y qué es lo que más te gusta?

• ¿Cómo es tu escuela?

• ¿Cuál es el juego que más te gusta y por qué?

• ¿Qué cosas te dan miedo y por qué?

• ¿Cuáles son las medidas de los salones, baños, corredores, patios de tu escuela?

• ¿Para qué sirve el dinero?

• ¿Qué haces si un compañero de repente se enferma?

• ¿Cómo es la calle donde tú vives?

• ¿Qué te gustaría hacer después de terminar tus estudios y por qué?

- MOMENTO INDIVIDUAL

- El estudiante observará con atención la presentación del Problema Pertinente durante un tiempo prudencial y sin detenerse en una imagen más del tiempo necesario para su distinción.imagesCAHP9Q9M 11

-Las imágenes no son informativas ni ejemplares. Sólo pretenden intrigar, problematizar y llevar al estudiante a pensar, a reflexionar.

-Luego de haber observado el Problema Pertinente, reflexionará, escribirá y dibujará lo que ha pensado. Si tiene computadora lo escribirá y guardará en ella.

-Es un trabajo individual que deberá realizar sólo, sin consultas a los compañeros, al docente o a cualquier libro o informador.

-Se tomará su tiempo. En todo caso adecuado a las características del PP.

MOMENTO GRUPAL

Concluido el Momento Individual la clase se dividirá en grupos de no menos de 3 y no más de 7 estudiantes.

- Cada grupo se reunirá en círculo lo más aparte que se pueda de los otros.

- Escogerá un nombreigrupo un ido

- Nombrará de entre ellos un Relator o secretario que le pondrá atención a la discusión y tomará notas.

- Nombran un coordinador que le dé la palabra en turnos a quien la pida.

- Cada estudiante leerá (sin comentar) lo que escribió y mostrará haciéndolo circular, lo que dibujo.

- Cuando todos hayan leído y mostrado sus dibujos se abre la discusión y la investigación: en libros, enciclopedias, Internet, especialistas, padres, etc.

- - Con todo lo presentado e investigado se hará el informe o presentación grupal que puede estar apoyado con un afiche o poster y si hay disponible, un Power Point y se guardará todo en la computadora.

- El momento grupal puede durar u tiempo muy variable. Desde una hora hasta varios días. Dependiendo de la complejidad del PP y la misma discusión e investigación

PUESTA EN COMÚN

Luego de concluir el trabajo en grupos se reúne toda la clase en un gran círculo.

- El docente o uno de los estudiantes coordina la discusión, sin intervenir.

- Cada uno de los relatores o secretarios de grupo hace lee y hace la presentación de lo que hicieron.imagesCABKHXWQ

- Esa presentación puede ser una dramatización, actuación, proyección, cartel, presencia de un invitado o especialista.

- Uno de los estudiantes toma nota de todo lo que se dice y observa.

RECAPITULACIÓN, CORRELACIÓN, EVALUACIÓN, PLANIFICACIÓN

Al concluir la puesta en común, con todos los estudiantes en círculo, el docente hace un resumen y recapitulación de todo lo hecho, investigado y discutido.

- Explica las relaciones que hay entre lo discutido y las exigencias de contenidos, áreas o temas del programa oficial.imagesCAS1GXMJ

- Explica los valores practicados:

- Dignidad, reconocimiento, respeto.

- Participación

- Solidaridad,

- Diversidad,

- Continuidad con la naturaleza

- Explica las competencias practicadas:

- Comunicativas (verbales: orales, escritas, lectoras, de escucha).

- Expresivas: teatro, danza, artes plásticas, etc.

- Inglés

- Atmósfera digital

- Investigativas

- Sociales: trabajo en equipos, comunidad.

- Comprensión de la historicidad

- Productivas y para el trabajo (uso de procedimientos, instrumentos, computadoras, etc.)

miércoles, 28 de marzo de 2012

PERTINENCIA Y FUERZA COMUNICATIVA

Arnaldo Esté

Marzo de 2012

Comunicación, información, transmisión

Es muy importante diferenciar transmisión de comunicación. Con frecuencia se las confunde. Transmisión es una acción básicamente física, un traslado espacio-temporal de energías de existencia objetiva.VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 071

También me interesa diferenciar comunicación de información. La información es una emisión potencialmente significativa que sólo se vuelve comunicación en la medida en la que un interlocutor lo hace: los signos percibidos tienen fuerza evocativa y en efecto llevan al interlocutor a evocar lo que ya está en su acervo. Una evocación no lineal. Ocurre con medios. Circunstancias y contextos que la potencia y sensibilidad (subjetividad) del interlocutor incorporan al proceso y sus resultados.

En los términos de las teorías de la comunicación aun vigentes. (Digo aún vigentes porque con la emergencia y vulgarización de lo Digital todo cambia.Aun es temprano para poder sistematizar y teorizar sobre sus efectos sociales y personales).

Lo Digital, como ya lo hizo el Libro impreso, agrega a la comunicación, su calidad de Valor, de gran referente, por lo que incide no solo sobre “el canal” (término arcaico muy discutible) sino sobre las subjetividades de los interlocutores y los contextos en los que se realiza la comunicación. Al cambiar así todos los conjuntos, cambia su condición integral y, sus efectos.

Por ejemplo, como ocurre con las energías circundantes, uno no puede a voluntad, apagarlas. Lo digital progresivamente se va tornando energía circundante y, al permearnos indeteniblemente, será energía constitutiva. Estará en nosotros como lo está la poesía, la fe, el amor. Se integrará a nuestra subjetividad. No seremos sin ello.

Veámoslo así: es ya habitual hablarle a las máquinas de tal manera que aprenderemos a controlar nuestras palabras ante ellas. Con ellas nunca habrá comunicación, pero la transmisión será tan intensa que nos parecerá ser comunicación y terminaremos por rendirle culto, por extrañarlas a la trascendencia. Hace tiempo que la ciencia ficción y las religiones viven de eso.

DSC00022La sexualidad digital acaba con la pornografía. Esta ha existido por el tabú sexual, la existencia de linderos transgredibles del sexo. Pero el acceso masivo a lo transgredible lo elimina. Permanecerá lo sexual como literatura o poesía, pero desaparecerá la seducción de lo prohibido. Los dioses vecinos y familiares se despegan de las religiones y pasan a las poesías cotidianas: bellas y útiles.

Una perspectiva cuántica del ser humano nos permite verlo como un tejido susceptible de aceptar nuevos hilos. Hilos entrelazados de tal manera que la perturbación de cualquiera de ellos perturba a todos. El pensamiento no es cosa aparte de ese tejido, pero sin embargo la tradición científica que quiere encontrarle causas y lugares a todo, ubica el pensar en el cerebro, lo que los tranquiliza y les da tema asible con sus instrumentos que terminan por hipertrofiarse proyectando uno o tras otro engendro metodológico y técnico: las neurociencias. Ahora atrapan el vuelo de la comprensión escaneando el cerebro buscando una variante del alma.

Lo digital se inicia como una nueva manera de codificar contenidos que tenga mayor potencia que las palabras o los signos matemáticos o similares. Es decir, como todo cambio importante tarda en deslastrarse de lo precedente y durante cierto tiempo resulta incomprendido. El pasado lo cobija proyectivamente. Estamos aun en eso con Lo digital.

Pero como varios ya lo han dicho, el genio salió de la botella. Gadget tras gadget trata de apresarlo pero tal vez eso ya no sea posible y lo que logran es agigantarlo. AE

Esa interacción, como todas, ocurre:

- Entre dos o más personas presentes o no

- En un contexto interno (a la persona) o externo.

- Con unos recursos o medios (normas, signos convenidos)

Cada una de las dos o más personas son complejidades corpóreas, es decir “carne que piensa” atravesada indeteniblemente por el Mundo.

La comunicación es una interacción humana constitutiva de esa condición. No es posterior al ser humano ni es posible su existencia sin ella. Uno podría decir, con muchos, que la condición humana crece con el crecimiento de la comunicación.

La comunicación pedagógica

La relación pedagógica es, básicamente, una relación comunicativa, una interacción. Referirse a la comunicación es también referirse a la pedagogía en el entendido de que la pedagogía es una acción comunicativa intencional, dirigida a lograr ciertos efectosMVC-007S convergentes a una cultura y, con mucha frecuencia, a una ideología, a un conjunto de ideas lógicamente estructuradas que sirven de referencias para organizar el conocimiento que se debe comunicar pedagógicamente.

Con frecuencia histórica las ideologías se han identificado con propuestas o movimientos políticos, es decir con movimientos sociales dirigidos a tomar y/o preservar el poder de la nación o el estado, o el poder sobre otras naciones o estados.

Las ideas y los signos

Una idea es un pensamiento sobre algo. Existe como idea pensada. Al querer comunicarla se tiene que recurrir a señales perceptibles por otros y, además, convencionales. En ese curso aparecen los signos como signos pensados, etéreos e imprecisos como todo lo pensado. Al emitirlas las ideas salen como signos que ya no pertenecen al emisor. Éste ya no puede controlar el curso de sus emisiones, los efectos que tendrán en los otros.

Los signos evocan significados y se tornan significativos cuando en el acervo del interlocutor existen esas relaciones evocativas. Un cierto signo evoca un cierto significado. Pero los significados, como todo lo que está en el acervo, están embebidos en toda la subjetividad, tanto del emisor como del receptor. A ello se agregan los contextos: el estado particular del emisor en un momento dado, el conjunto de signos que rodea al signo dado, al ambiente en el cual se produce la emisión, la calidad del medio o portador. Todo esto forma un conjunto no discernible que se ha llamado acto comunicativo.

Las ideologías

Las ideologías siempre ocurren en el marco de una cultura y una cultura es un sistema de valores (ver A. Esté Cosmovisión de los Valores)

La interacción comunicativa y su eficacia

Los actos comunicativos pueden ser más o menos eficaces, dependiendo de todo lo antes dicho. Hay una actividad del emisor y una necesaria activación del receptor, que al activarse ya no se le puede llamar “receptor”, Para la comunicación pedagógica, que busca formación y aprendizaje de competencias, y supone siempre un aprendiz o estudiante, esa eficacia es fundamental. En la pedagogía no se supone que haya "mensajes” al aire”. Son mensajes dirigidos e intencionales. Debe activarse al aprendiz para que construya el aprendizaje. (Construir lo uso en el sentido que propone el constructivismo social.) “Para el constructivismo,… el conocimiento es una construcción subjetiva, en la que la realidad deja de ser una entidad absoluta, como entidad independiente o externa a nosotros mismos. Así, el constructivismo asume que el conocimiento supone una perspectiva relativa sobre la realidad (Pozo, 1996; Pozo, Pérez & Mateos, 1997). Ésta no puede ser conocida en sí misma, sino a través de los mecanismos de los que disponen las personas (Delval, 1994, 1997), de modo que sus conductas determinan lo que conocen y cómo lo conocen. La realidad es siempre un asunto de interacción, algo que se crea mediante nuestras acciones. Toda llamada “realidad” es la construcción que realizan aquellos que la han descrito” (Saunders, 1993,  Cubero, 1993).

Con los valores aun dominantes en la educación y en sus sistemas, la simple emisión de información conducía al aprendizaje. Se ha tratado de informar la verdad para que ella sea aprendida. Se ha tenido al conocimiento como una existencia objetiva que, por lo tanto, podría ser transmitida por lo que el requisito más importante es la atención convergente, que se torna así en “la disciplina”. Una disciplina y un conocimiento que implican además un conjunto de valores dominantes en la cultura escolar (moderna, occidental): Dominio, poder, jerarquía, postergación, pasividad receptiva, repetición industrial, ignorancia de la subjetividad individual y de la complementaria y necesaria solidaridad grupal y social.

SUBJETIVIDAD

Llamaré, con otros, subjetividad a las calidades particulares de esa complejidad corpórea, calidades acumuladas como su historia, y que recibe nombres diversos, no siempre ajustados: carácter, personalidad, fenotipo… Pero, en todo caso para mis proposiciones me interesa establecer que me refiero a la persona como una integralidad corpórea en la que juegan continuamente flujos, energías, (ondas, partículas) que tienen la facultad (humana) de formar pensamiento. Que el pensamiento no es generado por la materia, sino que es otra calidad, exclusiva de los seres humanos. No es una secreción o circunstancia de una conjunción neuronal. El pensar es una función de todo el cuerpo aun cuando se detecte, gracias a cierto instrumental (nada neutro o inocente, como todos) por pulsos eléctricos en las sinapsis. Sinapsis y flujos que están embebidos en el cuerpo y que por lo tanto reciben sus estados (agruras, angustias, padeceres...) cuerpo que, como ya he dicho, es transitado por el Mundo.

Así que no hay “pensamiento puro”, y como el razonar es pensar, tampoco lo hay puro. (Puro como “no contaminado” por los afectos o circunstancias (contextos).

LA PALABRA PENSADA

Tampoco es el pensar lo que se verifica en las palabras, en los lenguajes. El cuerpo, la persona pastorea su pensar hacia los otros, en un curso en el que comienzan a aparecer palabras (u otras señales más o menos convencionales) pensadas (que no son aun palabras emitidas). Las palabras o señales pensadas son necesarias para esa instanciaCopiar (1) de VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 019 del pensar que llamamos razonar. Se obra entonces con pensares relativamente continentados: palabras, signos, símbolos. Esto se ha confundido mucho en la totalidad del pensar.

Lo pensado queda en el cuerpo como quedan todos sus otros ejercicios. Es su historia. Historia que, como todas ellas, puede o no militar en la conciencia (saberse de ella), pero en toda forma, milite o no en la conciencia, hace su trabajo: constituye la subjetividad.

LA PALABRA EMITIDA

Para que la palabra (o signo) sea tal, sea palabra, debe cumplir con exigencias sociales. Para que sea significativa debe ser convenida, ser convencional.

Ese requisito es muy poderoso y exigente. Obliga a la persona a aparecer convencional, a aparecer – quiéralo o no – social. El quiéralo o no lo menciono porque en momentos o cursos de v ida la persona disminuye su vínculo social. La sociedad lo percibe y le pone nombres peculiares a esas desconexiones: neurosis, psicosis, estupidez, originalidad, desadaptación...

En ciertas culturas (algo conozco de Occidente) la palabra emitida no sólo Copiar (1) de VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 022 convencionalmente (significativamente) sino de acuerdo a un cierto orden también convenido, se le llamó razonamiento y se le asoció a la manera de expresar – y buscar – la verdad. Algunos filósofos y pensadores se preocuparon por eso y trataron de diferencias certidumbre o corrección discursiva  de razonamiento general. No obstante, Occidente creció en el culto, valor, de la razón como fuente y referencia de la verdad, al punto de atribuirle la calidad de existencia objetiva. Calidad en la que entonces, podría ser transmitida, transferida de uno a otro.

Trascendió y aun rige, la búsqueda y comunicación de la verdad como Ciencia, ciencia moderna.

Ese culto, esa fe, ese valor está también en la base de la educación formal.

Pero su poder no se limita a la Escuela. Trasciende a todas las maneras de organizar las relaciones sociales, la producción, el cambio y comercio, la distribución el consumo. Y a la par de esto, el poder, los países que se convirtieron en Estados, las guerras.

LA FUERZA COMUNICATIVA DE LA PALABRA

Decimos que la palabra emitida para que sea tal, tiene que ser convencional, tiene que haber sido lograda por un juego social que va estableciendo esas convenciones. Pero no basta que cumpla con esas convenciones sino que esté referida a la propia condición del emisor, su subjetividad, al contexto (lingüístico, metalingüístico, en el espacio en el cual se emite (aula, auditorio, radio, tv,) y el medio por el cual se hace y que ahora toma condiciones poderosas con Lo Digital (Lo digital es mucho más que un “medio”, la intensidad y la profundidad que le dota a la comunicación cambia su propia calidad. No sé si se pueda seguir hablando de comunicación: la propiaCopiar (1) de VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 032 subjetividad y sus linderos, la intimidad, la identidad, la reserva, la conciencia de los “receptores”, los contextos… los factores o componentes de la acción comunicativa y mencionados al principio, cambian de tal manera que al entrar en Lo digital, hay que reelaborar todas las teorías y explicaciones, tal como ocurrió con el uso social del libro con el Renacimiento)

La fuerza comunicativa de la palabra tiene que ver con todos los componentes que se le integran, muchos de ellos se le han atribuido a sus modos convencionales que van desde la poesía y la literatura hasta el espectáculo, pasando por las condiciones mismas de su acomodo como argumento que permiten ubicarla y adoptar el poder de aquellos identificados con aquellas maneras de comunicar o argumentar, las calidades de los discursos.

Pero algo poco mencionado y que es motivo de mi interés actual, es la calidad de la persona, su subjetividad. Allí, la interrogante es: ¿Cómo debo decir las cosas para que toquen la subjetividad de m i interlocutor? A eso lo llamamos pertinencia. 

LA PERTINENCIA

En un sentido habitual pertinencia expresa la existencia de una relación adecuada, un tener que ver con. Yo lo uso como pertinencia social cuando el aprendizaje propuesto es adecuado a las exigencias de la comunidad o la nación. En este escrito lo uso para referirme a la fuerza comunicativa y, más especialmente, a la fuerza o capacidad comunicativa de una proposición pedagógica, de un problema o pregunta para propiciar la activación y participación del estudiante en su proceso de formación y en la PRODUCTO 9 DECONSTRUCCIÓN VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 798construcción de sus aprendizajes. De qué manera esa proposición angustia, activa y despierta su acervo. Así entendida, la pertinencia es el componente fundamental de la acción comunicativa y pedagógica. Es un componente básico del proceso gnoseológico, epistemológico.

Lo pertinente activa a la persona, pero de esa activación no se sabe y sus productos no se reafirman si no tienen de alguna manera un eco social, un llegar a los otros. De manera que forma parte de la pertinencia el efecto que ello tiene en el perceptor, en su pensar y en las emisiones correspondientes a ese pensar es decir, en actos comunicativos subsiguientes, que tendrán las mismas exigencias de pertinencia de todos ellos.

EL GRUPO

El grupo, en los ambientes educativos es el ambiente inmediato y práctico para que esos actos comunicativos, esos pensamientos emitidos tengan espacio. Esas emisiones pueden ser con cualquier recurso sígnico, pero para los efectos educativos el lenguaje natural y las abstracciones geométricas y matemáticas reclaman los acentos.PRODUCTOS 5 JAULIFUERA VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 791

Así que el momento individual cuando el estudiante recibe el enunciado del problema, lo procesa como pensar y lo pastorea hacia los signos debe ser seguido por un momento grupal que presta la compañía, el espacio el tiempo que complementarán, discutirán y enriquecerán y evaluarán las emisiones de cada integrante del grupo.

EL MULTIMEDIA DIGITAL

La opciones de ser pertinente se multiplican con lo digital, al punto de que podríamos cuestionarnos sobre lo adecuado de llamar a lo que emerge como multi – media en cuanto que las posibilidades de expresar trascienden los habituales linderos de un medio a otro en cuanto a la linealidad y amplitud narrativa. La hipertextualidad como posibilidad para el interprete de saltar a voluntad de un texto a otro armando un nuevo texto que puede diferir totalmente de los abordados o de su sumatoria simple gracias a una creciente y bien dotada alimentación para su hermeneusis. La amplitud expandida permite reducir y hasta eliminar los linderos “laterales”. Una fotografía o video se puede fundir a voluntad con otra, próxima o distante.

La animación se despega progresivamente de lo antes representado y genera multidimensionalidad que explotan la anterior pretensión del teatro y luego del cine de proponer sus propios espacios y tiempos.

Los cursos de sucesivas abstracciones demandaron espectadores cada vez menos expectantes y más participantes y constructores. Se entendió, y usó crecientemente, que con simples señas parciales se podría evocar un todo (gestalts) y se entendió así que con el arte ya no se trataba de representar una realidad, si no de crear otra. Ese es el campo mayor de Lo digital: otra realidad. Pero como ocurre con aquellas realidades estéticas, el supuesto ante ellas es la de interpretarlas. Pero la interpretación, la hermeneusis no es otra cosa que la activación de la subjetividad para proyectar nuestra propia historia sobre esas señas. Pero a esa posibilidad exquisita del artista de crear realidades se agrega su vulgarización. Lo digital y la cultura de la participación que ella estimula y permite, también implican el uso masivo de instrumentos muy complicados al alcance de muchos. No es necesario comprender su funcionamiento, como ocurrió al principio, para obtener productos había que saber programar. Hoy se usan los programas ya hechos e incluso programas que programan, como que para usar el papel no hace falta saber fabricarlo.

Entonces las posibilidades de ser pertinente con una proposición se amplían drásticamente. Un multimedia (si aceptamos seguirlo llamando así), tal como lo tiene una película llega y toca al espectador, a su subjetividad por muchas vías y esto ha permitido la expansión mundial del cine. Pero el cine no es necesariamente pedagógico, es, fundamentalmente, una recreación estética. Al pasar una película no nos proponemos educar, pero sin embargo se educa y, en menor medida, se informa.

Pero en la educación lo que nos proponemos es que la gente se forme y aprenda. Debe haber una comunicación intencionada.

Entonces, la pertinencia educativa la logra la proposición que toca, (angustia, perturba, intriga) al aprendiz para llevarlo a participar, a interpretar lo que se le propone y, consecuentemente, a elaborar una proposición consecuente con esa interpretación. Una proposición que de alguna manera pueda entrar dentro de los propósitos o intenciones educativas.

Estas intenciones educativas aun están organizadas en los currículos y programas de estudio aun ceñidos a organizaciones disciplinares del conocimiento. Organizaciones que sabemos que cada vez coinciden menos con las exigencias sociales, laborales, productivas y personales del estudiante. Pero además de esas exigencias oficiales, hay exigencias propiamente pedagógicas que obligan a organizar lo que se proponga como formación o aprendizaje necesario.

Valores que converjan a su formación: dignidad, participación, solidaridad, cohesión social. Adquisición de lenguajes y recursos comunicativos, para el razonamiento verbal y matemático y destreza en el manejo de instrumentos físicos y digitales que nos faciliten todo lo anterior.

Un listado como el anterior, que bien podría resumir ligeramente un proyecto educativo, tendría que estar en el curso buscado e inducido por los problemas pertinentes.

Así como la subjetividad de cada quien es dinámica, diría que crece y se amplía con el propio vivir, así varía lo que resulta pertinente. Unas variaciones que se dan en amplitud y profundidad, si es que las metáforas geométricas aun nos sirven para referirnos a estas complejidades. Nos toca cada vez más lo que esta distante y lo que está más adentro de las superficies ya visitadas. Es una de las grandes maravillas de los seres humanos. Y como si ello no fuera suficiente, creamos nuevas realidades que se agregan a nuestro acervo. Los cosmos micro y macro se abren de tal manera que solo pueden ser visitados por la poesía. En la misma gente vecina, día tras día descubrimos riquezas y conflictos. La casa, el barrio, la ciudad, la escuela, el sitio de trabajo cambian en cuanto se tornan limitados y repetitivos o confusos e incomprensibles.

Esto hace que lo pedagógicamente pertinente sea difícil de lograr en cuanto a los temas que se deban tomar.

Pero allí no acaban las dificultades. La manera de plantear los problemas tiene que ver con su adecuación, su capacidad para tocar las cuerdas sensibles de la subjetividad. La psicología y las artes, sobre todo las artes dramáticas nos dicen cosas.

La psicología nos habla de los campos de angustia realista (Freud (1), Jung, Adler) y desestabilidad.

El uso común del término angustia tiene un sentido negativo. Refiere a malestar,VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 521 vecindad del dolor, miedo, enfermedad. Pero al aproximarnos a sus significados encontramos mucha mayor riqueza. Una bella obra de arte provoca angustia, nos perturba, nos complica en su encanto. Encontramos a la angustia como un estado afectivo que convoca al cuerpo a una respuesta ante algo nuevo, de origen propio o ajeno, que debe ser comprendido, incorporado al propio acervo y, de esa manera, tranquilizarse, recuperar el equilibrio. Como toda afección la angustia puede ir más allá de esa condición “realista” y patologizarse (en el sentido de ir mucho más allá de la media considerada culturalmente como normal) apropiándose de la persona, haciéndola huir o inhibiéndose, entregándose. Así, aprender a vivir con la angustia no está separado de aprender a vivir con la novedad o la creación. El conflicto entre la preservación y el cambio es un habitante permanente de los individuos y los grupos humanos y el manejo del cambio para hacerlo que fructifique rivaliza en dificultad con el manejo de la homeostasis, del miedo al cambio en sus muchas y, a veces sutiles, manifestaciones y disfraces.

Puedo decir que lo que precede a un conocimiento o a una creación es una angustia conveniente y necesaria. Una información no pertinente, no despierta la necesidad de apropiarse de ella, de transformar esa información en conocimiento o aprendizaje. La angustia en su calidad afectiva, es una convocatoria no necesariamente consciente para todo el cuerpo y, seguramente, a mayor pertinencia, mientras más tenga que ver con uno la información, más fuerza tendrá esa convocatoria.

Se puede hablar de una cultura de la angustia que deviene de una costumbre y más que de una costumbre de una necesidad de la creación. (El ser creador tiene que ver con la necesidad del reconocimiento: el creador logra la atención tanto por la calidad de lo creado como por la actitud que el creador toma ante los demás).

En la filosofía, las religiones y en la psicología el tema ha sido bastante estudiado hasta el punto de ser colocada la angustia como la condición más importante del ser humano (Sartre)

LOS REQUISITOS PARA HACER QUE EL PLANTEAMIENDO DE UN PROBLEMA RESULTE PERTINENTE

Las artes nos hablan de intriga, misterio, seducción.  

La angustia es usada habitualmente en las artes como recurso y como propósito.

Como recurso para convocar la atención hacia la obra misma. Como propósito porque la angustia que la obra desata está en el propio y final programa del artista. Es difícil desvincular una cosa de la otra.

La sexualidad es usada comúnmente en la propaganda para llamar la atención hacia la información, hacia el cartel o la cuña comercial. Se sabe de la potencia angustiante del sexo por las tradiciones culturales y por sus implicaciones biológicas. Pero el mismo sexo – y entonces se le tiende a llamar eufemísticamente erotismo – puede ser el propósito de la obra: exaltar el amor, la cópula, el éxtasis. El psicoanálisis y, particularmente en Freud y Jung (2), se amplió la concepción del sexo hasta el libido proponiéndolo como motor fundamental del Yo, del ser humano y sus relaciones sociales.

La intriga (en propaganda el TEASER) y el misterio generan angustia, la que puede incrementarse y, por lo tanto ser muy pertinente cuando va dirigida a cierto tipo de audiencia o espectador.

Intrigar puede entenderse como una manera de armar las cosas para provocar angustia o desestabilizar.

Entramos en otra pedagogía cuando entendemos que la dignidad y la participación son componentes fundamentales tanto para la formación como para el desarrollo de competencias.MVC-004S

Nos importa incorporar al aprendiz al proceso de su propia formación y al logro de competencias adecuadas. La pertinencia tiene que ver con lo propuesto y con las maneras de proponerlas: ambas cosas resultan así, aprendizajes.

Proponemos la participación como un valor que debe establecerse y la manera de lograrlo es participando, no simplemente predicando la participación.

Proponemos la Dignidad como un valor y lo ponemos en ejercicio cuando invitamos o concitamos al estudiante a expresar sus ideas u opiniones sobre el problema planteado.

Pero no basta plantear el problema, hay que hacerlo de manera pertinente, y esto es hacerlo de tal manera que toque la subjetividad del estudiante, lo angustie y perturbe y lo presione así a expresarse, a opinar, a participar. No es entonces una opción, es una compulsión y un deber generado por el problema en sí mismo y la manera de presentarlo para descubrir su pertinencia.

Los temas del problema y las maneras de presentarlo deben ser un conjunto que se complementa y unifica.

Las calidades estéticas: belleza, intriga, misterio, picardía, sensualidad, humor, ambigüedad, sugestividad deben combinarse con lo ya existente en el acervo del aprendiz para hacer del problema algo necesario y abordable por éste.

Así, un problema pertinente debe llevar en su forma esas calidades que deben ser cómplices del enunciado verbal del problema. Al diseñarlo digitalmente esas calidades se potencian pero también se hacen más exigentes. Lo digital hace de tal manera abundante las imágenes, los enunciados, las informaciones que no es fácil se distinto u original. (Pero lo distinto u original, es cosa de circunstancias, si aceptamos que los significados siempre son contexto dependientes (Wittgenstein), no existe la originalidad o la distinción absolutas, eternas o universales. Dependerá de para quien, cuando y donde se dice la cosa.

Veámoslas:

La belleza no es necesariamente bella. Se la puede sentir y presentir. La belleza, como las otras calidades estéticas, ya se encuentra en nuestro acervo, ya queríamos encontrarla. Así que su aparición inmediata, en las maneras logradas por el artista, es un encuentro. No es la belleza, entonces, cosa de armonía o de métricas y proporciones aunque estas podría tenerlas con el consiguiente peligro de aburrimiento que estas portan. Lo que llaman grotesco, o bruto bien puede llevarnos a una intriga, a un rebote. A un buscar más allá para encontrar su paradoja. El desequilibrio puede reclamar nuestro aporte. El contraste inusitado, escandaloso puede revolver nuestras inconformidades.

Por estas y muchas cosas la belleza reclama el diálogo mucho más que la contemplación extasiada.

Pero en todo caso una buena proposición problematizadora no debe permitir que el interlocutor se escape por el detalle de lo no bello (que no es lo feo). Que al descubrirlo de entrada renuncie a continuar tras de una mala factura que denuncia pobreza.

La Intriga es una manera de organizar las cosas. Se las organizan unas con otras o con lo que las rodea, con el contexto. Una organización que deja ver algo fuera de sitio, que rompe lo esperado o acostumbrado. Algo que podemos llamar ilógico.

Dependiendo de la esperada mayor o menor sensibilidad esa organización puede ser más o menos sutil, y lleva al perceptor a preguntarse (sin tener que hacerlo consciente), ¿Qué falta – o sobra- aquí? Eso es una problematización, en sí, pero podemos usarla como un atractor para el problema mayor. De manera que desvaloriza el mensaje, lo abre a la duda, muestra fisuras que invitan a cuestionar al todo. Puede ser una suerte de desliz intencional. Como ver en un desfile militar a un soldado cojo, que nos pone a dudar sobre la calidad de todo el ejército y lo hace, por tanto, criticable. Descubrir esto, de alguna manera nos autoriza, nos da poder. Lo sucesivo, lo necesario es usar ese poder expresando nuestra posición. Y justamente de eso se trata al problematizar: darle poder dignificador al aprendiz. Hacerlo partícipe de algo que se construye, que no está listo y construido, que aun no existe.

El misterio es pariente de la intriga, pero estamos habituados a asociarlo a lo que viene de otra dimensión diferente a la ordinaria. No es simplemente algo faltante o fuera de lugar. Es algo que asociamos con una maldad o bondad extraordinaria, un malhechor o un ángel. Solamente no se dice todo, sino que en lo que se dice se anuncian ambiguamente esas condiciones. Por supuesto, como con la intriga, esos vacíos demandan y autorizan posible participación, que se da cuando esta se va estableciendo como valor, se ha establecido como un supuesto comunicativo.

Humor. A algunos humoristas les gusta decir, con su mano izquierda, que son profundos al humanizar con sus ambigüedades las cosas serias, sobre todo las más serias como las políticas.

Hay quienes teorizan diciendo que al humor lo suscita una ruptura no usual de un curso de acontecimientos, una sorpresa, un imprevisto, pero en el que nadie sale dañado. Con frecuencia el humor asoma una parte menos noble del cuerpo o los comportamientos.

En el teatro el cómico aligera la pieza sirviendo, a la vez, para subrayar lo trágico. Algo parecido hace el retórico cuando teme que se le duerma la audiencia.

La picardía, tono favorito de los niños, no es una calidad estética permanente, pero muy deseable. Hubo un tiempo en el que la grandilocuencia era componente necesaria del arte. Se hablaba desde los dioses o los reyes. La picardía vivía en las artes menores, sobre todo en los ámbitos del chisme y el corrillo. Inseparable de los pecados cotidianos. Hoy es herramienta común y legítima: un atractor que nos recuerda siempre nuestras pobrezas u ordinarieces.

Se la puede colocar en el mismo gran saco del humor, pero tiene el aura de la prohibición menor. Se peca pero no tanto, en el nivel de lo venial. Pero tiene la gran propiedad de darle legitimidad a la travesura, a la irreverencia, a la mala palabra, a la parte prohibida de mencionar del cuerpo. En esa condición, también no sólo hace dudar de la plenitud de verdad de lo enunciado, sino que lo coloca en el nivel de lo travieso y, por lo tanto allí, autoriza.

La sensualidad convoca a los sentidos, dice la palabra, pero en el uso corriente, a unos sentidos más que a otros. Pareciera como cercana al tacto y a la piel y con poco esfuerzo le ponemos la x en lugar de la segunda s. Como si se confesara que el placer sexual es más que nada cosa de la piel. Pero para un Problema Pertinente dirigida a un ambiente escolar, irnos por estos caminos nos colocaría en malas lenguas. Es mejor tomar el de los sentidos. Esto quiere decir que el problematizador debe emplear todos los recursos perceptibles: colores, sonidos, movimientos, dimensiones, volúmenes, líneas y, en cuanto estén disponibles, olores y sabores.

La ambigüedad. No es muy reverente proponerla como calidad estética, pero en cuanto que nos separamos de las proposiciones académicas y sus pretensiones, lo amIMG00169-20100521-1707biguo, que siempre en la obra de arte contribuye con la intriga reclamando la interpretación, con o sin intención, atrapa, sino pregúntenle a Leonardo.

Bien podría querer decir algo, pero también podría ser otra cosa o todo lo contrario. Es un curso de por sí irrespetuoso. Es una proposición con lógica flaca, que se contradice o no se termina de llenar. Es corriente denunciarla en el discurso verbal, pero se le percibe, y a veces sin poder decir porque, en los discursos ilustrados y multimedia. El expositor va por un lado y las imágenes o sonidos van por otro.   

Al alejarse de las pretensiones magistrales de decir siempre la verdad, la proposición problematizadora, intencionalmente ambigua, como con otros recursos ya mencionados, autoriza la duda, la discrepancia o la crítica. Deja lugar y justifica la proposición divergente

Sugestividad, no sé si puedo decirlo así, pero quiero decir sugerente, que sugiere. Va un poco más allá de la intriga. Asoma algo de información, como en una gestalts, pero no llega a ser una de esas detestables figuras para colorear. Lo informado limita lo ambiguo y adelanta algo de lo verdadero o correcto. Ofrece una parte del camino, pero en cierto momento se corta obligando al aprendiz a seguir su propio curso.

Insisto en que estas calidades formales, son a la vez n exigencias pedagógicas que deben tenerse en cuenta en el momento de diseñar y producir un PP, para que logre ser pertinente. El criterio mayor es el de hacer participar desde sí mismo al estudiante, desde su propio acervo y subjetividad. Este es un curso de reconocimiento y respeto a esa persona, un curso de dignidad que supera la violencia que sufre el niño al ser obligado al silencio, a la pasividad a la no participación. Violencia que implanta el valor de la pasividad o la resignación cuando no estimula a largo plazo la desadaptación social y la revancha contra esa misma sociedad que lo ha negado.

Pero, repito, no sólo se atiende a esas necesidades formativas. Se presta arranque a procesos de discusión o a proyectos que profundizan y/o amplían los temas tocados que se vuelven así significativos y propiciadores de competencias.

REFERENCIAS

Esté, A.; 2006, Cosmovisión de los Valores (Ver este Blog)

Pozo, 1996; Pozo, Pérez & Mateos, 1997 (www.rinace.net/rlei/numeros/vol5-num2/art9_htm.html)

Delval, Juan; 1994, Crecer y pensar. La construcción del conocimiento en la escuela. Barcelona: Editorial Laia. Colección Cuadernos de Pedagogía, n°. 11

Saunders, W.L. 1993,  The Constructivist Perspective: Implications and Teaching Strategies for Science.

Rosario Cubero Pérez. 1993, “Elementos básicos para un Constructivismo Social” Avances en Psicología Latinoamericana, año/vol. 23. Fundación para el Avance de la Psicología, Bogotá, Colombia, pp. 43-61

(1) Obras completas de Sigmund Freud. Standard Edition. Ordenamiento de James Strachey. Volumen XVI. Conferencias de Introducción al Psicoanálisis. Parte III, Doctrina general de las neurosis (1917 [16-17]). Conferencia 25, La angustia.

(2) Jung, Carl Gustav (2000). Obra Completa. Volumen 4. Freud y el psicoanálisis. Madrid: Editorial Trotta. ISBN 978-84-8164-395-4.

viernes, 2 de septiembre de 2011

LOS PROBLEMAS Y LAS PREGUNTAS PERTINENTES

LOS PROBLEMAS Y LAS PREGUNTAS PERTINENTES

Arnaldo Esté

4 de agosto de 2011

 

Con Lo digital viene la CULTURA DE LA PARTICIPACIÓN. Debemos abonar esa cultura.

La participación no existe como un valor. Ni siquiera se la concibe como un derecha y en muchos aparece como una opción. En las aulas de clase la participación es una oportunidad que el maestro otorga, en el supuesto de que los estudiantes aprenden con la lección que se les da.

Sabemos que no es así. La lección ayuda pero ahora, con tal abundancia de información, la calase informativa tradicional frena el curso informativo al resumir la comunicación al a la acción informativa magisterial.

De la Sociedad y de la Naturaleza se recibe todo lo que somos. Devolver algo de lo que recibimos es participar.

Es frecuente la queja de maestros que quieren y predican la necesidad de que sus estudiantes participen pero no lo logran. Algunos llegan a decir que no quieren hacerlo, que son monosilábicos,

tímidos, ¡qué se yo

La participación es la mejor manera de realizarse la condición humana. La condición social humana. Ella hay que propiciarla, hay que estimularla. Hay que establecerla como un derecho. Como un derecho que se hace vigente en un ambiente de aprendizaje.

La participación no nace con la persona. Es cultural, se adquiere y realiza como aprendizaje.

En la tradición escolar la participación ha sido reducida y, frecuentemente reprimida, cuando compite con el monopolio que el maestro, como informador, tiene de la palabra.DSC00307

Aprender a participar se hace participando y participar supone que me siento parte legítima y reconocida, respetada del todo, del grupo y que, además, tengo algo que aportar a éste.

Es patrimonio de la vida de todos, la experiencia, haber vivido. Eso se atesora en el cuerpo.

Lo deseable es que todos los que asisten a un ambiente de aprendizaje, a un grupo, aporten esas riquezas y experiencias para que a partir de ellas se construyan más y más experiencias y aventuras.

Es necesario recurrir a la Pedagogía para propiciar esa participación, ese aporte. Hay que darle entrada, incluso, presionarlo.

De aquí lo que llamamos preguntas o problemas pertinentes.

La pertinencia (Que es mucho mas que “chalenge”))puede tener que ver con las exigencias sociales de los aprendizajes o conocimientos. Eso es muy importante como materia educativa e investigativa. Pero aquí me refiero a ella como la relación que tiene una pregunta o problema con las experiencias y riquezas de mi cuerpo de mi vida ya vivida.

Una clase, entonces, debe comenzar por la presentación, verbal, visual, digital… de un problema que tenga la virtud de invocar, de validar y llevar a expresar ante el grupo esas experiencias y riquezas.

Una formulación, un enunciado dirigido a esa intimidad, y que para lograrlo debe, preferiblemente, hacerse en segunda persona: personalizada, indicando que lo que necesitamos, lo que esperamos es tu propia experiencia, opinión, aporte. No lo que está en los libros o tratados. No lo que está en Internet u otros informadores.

Así: ¿Cómo es tu mamá?, ¿Qué es lo que más te gusta de de tu perro?, ¿Cómo es tu casa?, ¿Cómo crees que se puede curar la gripe?

Lo que sigue es llevar al estudiante a que escriba o represente de alguna manera su opinión. Que luego se la comunique al resto del grupo y que se abra una discusión que reúna y enriquezca con informaciones de diferentes fuentes (ahora sí: Internet, el maestro…)IMG_0488

Un problema pertinente puede tener una intención temática. Servir de inicio para el desarrollo de un tema importante o de exigencia curricular.

Puede también abordarse en diversos niveles o modalidades. Pero siempre debe conducir a la interacción a la práctica de valores adicionales a la participación, el cultivo de la diversidad, la dignidad de la persona al respetar sus experiencias y saberes, la colaboración, y, sobre todo al uso eficiente y comunicativo del lenguaje.

sábado, 12 de febrero de 2011

RELIGIOSIDAD

Religiosidad

Es un tema primordial que crece por todas partes y pareciera llenar los grandes vacíos que va dejando la Cultura Occidental en la medida en la que se extienden sus fronteras y se mestizan y maceran sus valores.

Nacen campos grises  y se hacen cada vez más compartidos, al paso que Lo Digital, como valor emergente y por sus crecientes rutas, permite subir más que lo que baja,

y lo que sube es una rica diversidad.

Esas rutas de subida: las redes, los twiter, los Facebook, los wikyleaks cambian los criterios de la intimidad, la verdad, la organización social.

Una Diversidad que, también como valor, se hace visible y, más aun, necesaria para reemplazar los etnocentrismos.

El uso extenso y viejo del término religiosidad de origen latino lleva a asociar Religiosidad con religión o con devoción

Pero, a pesar de esa confusión, prefiero seguir usando la palabra. Lo empleo para referirme a una facultad constitutiva, genérica, como lo es el lenguaje. Gracias a ella se le otorga a las percepciones o creaciones ánima y fuerza generatriz. Los valores son de esa condición. Son instancias sociales de fe que enmarcan nuestras acciones y relaciones. Son grandes referentes que, más allá de episteme (Foucault)

http://books.google.es/books?id=w5RIxqp8HK4C&printsec=frontcover&dq=palabras+y+las+cosas+foucault+michel&hl=es&ei=A8FVTZK8MMTbgQf-_o3gDA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CC8Q6AEwAA#v=onepage&q&f=false

o paradigma, (Khun)

http://books.google.com/books?id=xnjS401VuFMC&printsec=frontcover&dq=inauthor:%22Thomas+S+Kuhn%22&hl=es&ei=pq9WTdnHDcXogQfC85CNDQ&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=7&ved=0CEQQ6AEwBg#v=onepage&q&f=false

le dan sentido a la vida y sus posibles proyectos. Quiero atender a la diversidad cultural, a la diversidad de sistemas de valores, más que la linealidad de la argumentación de la ciencia moderna.

También es diferente a lo que Mircea Eliade

http://books.google.com/books?id=IuFzDNuVGZMC&printsec=frontcover&dq=Mircea+eliade&hl=es&ei=Qq1WTcLIGofLgQfirq3cDA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CCgQ6AEwAA#v=onepage&q&f=false

enuncia como calidad sagrada o divina. Para mi ello no está allí en parte alguna, a la cual se adviene, ni es sólo una “experiencia”. Desde la Religiosidad de construyen los valoresVIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 894, que, a su vez, enmarcan los comportamientos y acciones. En relación a ellos se genera lo  sagrado, divino, trascendente.., así como el amor, la vida, la muerte, el mal, el bien, la verdad. Construcciones imprescindibles para lo ético, para la eticidad, para la formación y preservación de la cohesión social.

Los símbolos

Esto pareciera (y lo es) vecino de los símbolos tal como los propone Cassirer

Language and Myth

http://books.google.com/books?id=rxbQwhhRKygC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_atb#v=onepage&q&f=false

pero ellos funcionan más como evocadores sintéticos y de gran fuerza, que se intercalan en las comunicaciones lingüísticas o estéticas para darles tanto economía como amplitud metafórica. Dejando mayores o menores campos hermenéuticos.

En buena medida, gracias a los símbolos llegamos a los valores. A algo imposible de definir como los valores en su condición difusa y sistémica: hablamos de Cultura como sistema de valores. Se tiene, por tanto, que recurrir a cosas como los símbolos para evocarlos o comunicarlos.

Pero esa vecindad entre símbolos y valores necesita deslindar territorios de significados. La religiosidad permite la construcción de valores. De los grandes referentes a los que dedicamos buena parte de lo que aquí escribimos.

Así como es constitutiva del ser humano la Religiosidad, también lo es la capacidad para construir símbolos. Pero aun cuando es común que la Fe se sustantive y comunique con símbolos, hay muchos de ellos que nos llevan a evocar paquetes de emoción, tristeza, deseo. Los símbolos no siempre refieren a la Fe.

Los símbolos son inmediatamente perceptibles y de gran potencia evocadora en la medida de su reiteración y eco social. La Religiosidad se fusiona con el símbolo mismo: entonces parece que es el símbolo el que tiene ánima y fuerza generatriz.

Así mismo, la fe es mucho más fuerte que la convicción o la creencia. Se arraiga de tal manera que provocan guerras y grandes creaciones. A las coyunturas del placer y el sufrimiento, del odio y el amor. Las zapatas de fundación de las construcciones sociales.

Otro caso de Fe, de valor emergente es el mundo cuántico, la realidad en la peVIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 329rspectiva cuántica. Lo cuántico en intangibilidad, su fusión y dependencia con el pereceptor, su  multidimensionalidad (o adimensionalidad), en una condición poscientífica, lo hace muy adecuado para saltar el lindero hacia otra religión (o la tal vez a las antiguas religiones de los Vedas, del TAO) que ya convoca a muchos calificados pensadores.

http://www.commonsensescience.org/quantum_reality.html

La sola mención de la Religiosidad o de palabras vecinas provoca malicias y resquemores al alarmar los valores positivistas (objetivistas, analíticos) que se instalaron en la academia occidental como reacción al poder papal, considerado supersticioso y puramente simbólico y que debería ser reemplazado por la razón y el argumento científico.

No obstante esa misma ciencia y razón habrían de construir sus valores epistémicos, sus referentes de fe (ahora declinantes) ya que ellos resultaban imprescindible para la producción de conocimiento: causación, prueba, observación, objetividad, coherencia, falsación…

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martes, 1 de febrero de 2011

LOS VALORES VULGARES

 

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Las palabras Valor, ético, moral están para mal, vulgarizadas. Se encierran en los recintos que separan, desde el Poder, al bien y al mal. Pero más allá de los juicios y actitudes, al acercarse a los comportamientos individuales y grupales afloran confusiones y contradicciones. Las palabras usadas para designar los Valores toman significados diversos atendiendo no sólo a los contextos de los otros Valores sino a las circunstancias y tensiones que confronta una cultura: la vida como Valor tiene un significado diferente para un venezolano que para un guerrillero palestino. Así mismo Valores como “lo femenino”, la democracia (ver USA y Egipto), la participación, la diversidad, el amor, el odio.

No propongo el Valor como un postulado o premisa axiológica, como un enunciado matriz del cual derivar lógicamente argumentos o proposiciones, en el sentido habitual de la lógica formal o la Matemática académica y el soporte que ella presta a la ciencia moderna. Tiene que ver, necesariamente con el lenguaje, pero no se reduce a lo que pueda caber en el lenguaje.

He empleado la expresión “referente mayor” o “gran referente” Y tendría que encontrar una metáfora mejor, para ilustrar la referencia de los comportamientos y acciones con los Valores, como las líneas blancas que señalan los linderos de las carreteras y entre las cuales se debe ir para evitar accidentes. La línea blanca es un trazo definido y el valor no es un trazo definido. Los valores nos llegan corpóreamente y no sólo por señas, símbolos o definiciones. Nos llegan y se instalan en nosotros operando para máximas o mínimas de lo posible y convenido. Como lo hacen las continuas hermeneusis que desde nuestro cuerpo y contextos hacemos del entorno y de nuestra propia calidad.

Los esfuerzos, comúnmente eclesiásticos o políticos y en la Ciencia, a partir de una interpretación corta de Khun y sus Paradigmas, responden a la necesidad de hacer programas o mandamientos a partir de Valores enunciados.

Esta condición, si se quiere borrosa de los Valores, no les resta fuerza, ni para impedir ni para impulsar. Sabemos de qué manera es fácil guerrear y morir por ellos. Sabemos de qué manera es posible descubrir la América por ellos.

Esa condición borrosa, también nos trae las maneras en las que muchas culturas han asociado los Valores a dioses y santos representados físicamente con figuras o símbolos que sustantivan las relaciones con ellos. El figurativismo humano greco-VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 1304romano, y luego católico, de las deidades. Las abstracciones geométricas de los islámicos. La música en los protestantes. Los dragones chinos. Los animales egipcios. Las máscaras y plumas de Quetzalcóatl. Con ellos los valores implican suertes de negociaciones con ofertas y promesas frecuentemente incumplidas y castigadas.

Ahora la angustia, las neurosis y psicosis aparecen como formas de castigo por las violaciones de esos referentes que en su pleno vigor tienen efectos patológicos.

Es difícil, sino imposible, establecer la demarcación entre lo “cultural” (advenedizo al sustrato biológico humano) y lo biológico. No hay tal condición de sustrato sobre el cual se “monta” o estructura lo cultural. El proceso es simultáneo y complementario. Lo humano (biológico) va generándose con lo cultural y ello permea y está en todo el cuerpo, que es, por tanto, todo culto. Es imposible establecer su emergencia y siempre será susceptible de ser interpretado desde el propio punto de vista, desde la propia cultura.

Una muestra de esto es el vigente cerebrocentrismo. Se establece la emergencia y evolución del ser humano en relación al tamaño y composición del cerebro. Más aun, se propone al cerebro como receptáculo de lo humano, en una derivación, no bien oculta, del alma y su residencia.

En el marco de referencia de los valores se generan muchos y disimiles símbolos, significados atribuidos a expresiones similares expresiones, técnicas, métodos, modos sociales, hábitos y costumbres.

La elaboración consciente de símbolos (obras de arte, caudillos, logotipos, emblemas, escudos,…) es un buen ejemplo de los valores establecidos que se descubren al colocar a aquellos en perspectiva histórica o en contextos culturales. Los símbolos quedan generalmente en el marco de lo posible de concebir es decir, de los Grandes Referentes, de los Valores vigentes.

Ahora lo digital converge con otros valores y sus máquinas, a macerarse en otras culturas. Y Occidente decae y es reemplazado por la diversidad. Una diversidad que emerge reforzada por los cursos que abre Lo Digital. Y Lo Digital va colocando su hierro en todo lo que transita por su Nube.

La cosmovisión así entendida se supone culturalmente relativa. Diversidad que supone también áreas de negociación y/o solapamiento entre las diversas culturas (y cosmovisiones). Y que ha de ser el camino de la Paz.

Es frecuente encontrar una evasión del empleo adecuado del término “

Valor” y se usa “creencias y valores”. Por ello conviene distinguirlos. Una creencia puede ser una incidencia singular, particular asociada a un acontecimiento o percepción: “yo creo que Pedro no va a venir”. Se dice eso insinuando que no se tienen “pruebas” de ello. Un poco más tarde, la misma persona puede decir “Yo creo que me equivoque, Pedro va a venir”. La creencia se mueve en el marco de valores que le demandan o no “pruebas” es decir constancias objetivas si la objetividad, las existencias de las cosas ahí, está instalada como valor. De tal manera que la confesión “creo” de entrada debilita la afirmación reduciéndola a una presunción subjetiva.

El Valor, como ya se ha dicho, no es una instancia lógica, es una instancia de fe instalada, un referente para todo caso, incluyendo las creencias. En el caso mencionado, el valor “objetividad” debilita al enunciado. Con esa debilidad el enunciado puede ser negado o suplantado con alguna prueba contraria: “Pedro ya viene por el camino”.

El Valor no. Se le puede derrotar argumentalmente, pero no se eliminará su vigencia: Dios – y todas las instancias de fe- no se puede matar con un argumento. Tal vez pueda hacerlo un acontecer persistente o un gran cataclismo que lo debilitará o a la postre sustituirá al Valor, no una simple voluntad, ley, imposición o decisión de hacerlo.