ESCRITOS, FOTOS, IMAGENES DIVERSAS, EXPERIENCIAS LA EDUCACIÓN, LA CULTURA, LOS VALORES, LOS CAMBIOS. UNA PERSPECTIVA FILOSÓFICA, ANTROPOLÓGICA. EDUCATION, CULTURE, VALUES, SOCIAL CHANGES

Mostrando entradas con la etiqueta FE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FE. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de febrero de 2011

RELIGIOSIDAD

Religiosidad

Es un tema primordial que crece por todas partes y pareciera llenar los grandes vacíos que va dejando la Cultura Occidental en la medida en la que se extienden sus fronteras y se mestizan y maceran sus valores.

Nacen campos grises  y se hacen cada vez más compartidos, al paso que Lo Digital, como valor emergente y por sus crecientes rutas, permite subir más que lo que baja,

y lo que sube es una rica diversidad.

Esas rutas de subida: las redes, los twiter, los Facebook, los wikyleaks cambian los criterios de la intimidad, la verdad, la organización social.

Una Diversidad que, también como valor, se hace visible y, más aun, necesaria para reemplazar los etnocentrismos.

El uso extenso y viejo del término religiosidad de origen latino lleva a asociar Religiosidad con religión o con devoción

Pero, a pesar de esa confusión, prefiero seguir usando la palabra. Lo empleo para referirme a una facultad constitutiva, genérica, como lo es el lenguaje. Gracias a ella se le otorga a las percepciones o creaciones ánima y fuerza generatriz. Los valores son de esa condición. Son instancias sociales de fe que enmarcan nuestras acciones y relaciones. Son grandes referentes que, más allá de episteme (Foucault)

http://books.google.es/books?id=w5RIxqp8HK4C&printsec=frontcover&dq=palabras+y+las+cosas+foucault+michel&hl=es&ei=A8FVTZK8MMTbgQf-_o3gDA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CC8Q6AEwAA#v=onepage&q&f=false

o paradigma, (Khun)

http://books.google.com/books?id=xnjS401VuFMC&printsec=frontcover&dq=inauthor:%22Thomas+S+Kuhn%22&hl=es&ei=pq9WTdnHDcXogQfC85CNDQ&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=7&ved=0CEQQ6AEwBg#v=onepage&q&f=false

le dan sentido a la vida y sus posibles proyectos. Quiero atender a la diversidad cultural, a la diversidad de sistemas de valores, más que la linealidad de la argumentación de la ciencia moderna.

También es diferente a lo que Mircea Eliade

http://books.google.com/books?id=IuFzDNuVGZMC&printsec=frontcover&dq=Mircea+eliade&hl=es&ei=Qq1WTcLIGofLgQfirq3cDA&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CCgQ6AEwAA#v=onepage&q&f=false

enuncia como calidad sagrada o divina. Para mi ello no está allí en parte alguna, a la cual se adviene, ni es sólo una “experiencia”. Desde la Religiosidad de construyen los valoresVIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 894, que, a su vez, enmarcan los comportamientos y acciones. En relación a ellos se genera lo  sagrado, divino, trascendente.., así como el amor, la vida, la muerte, el mal, el bien, la verdad. Construcciones imprescindibles para lo ético, para la eticidad, para la formación y preservación de la cohesión social.

Los símbolos

Esto pareciera (y lo es) vecino de los símbolos tal como los propone Cassirer

Language and Myth

http://books.google.com/books?id=rxbQwhhRKygC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_atb#v=onepage&q&f=false

pero ellos funcionan más como evocadores sintéticos y de gran fuerza, que se intercalan en las comunicaciones lingüísticas o estéticas para darles tanto economía como amplitud metafórica. Dejando mayores o menores campos hermenéuticos.

En buena medida, gracias a los símbolos llegamos a los valores. A algo imposible de definir como los valores en su condición difusa y sistémica: hablamos de Cultura como sistema de valores. Se tiene, por tanto, que recurrir a cosas como los símbolos para evocarlos o comunicarlos.

Pero esa vecindad entre símbolos y valores necesita deslindar territorios de significados. La religiosidad permite la construcción de valores. De los grandes referentes a los que dedicamos buena parte de lo que aquí escribimos.

Así como es constitutiva del ser humano la Religiosidad, también lo es la capacidad para construir símbolos. Pero aun cuando es común que la Fe se sustantive y comunique con símbolos, hay muchos de ellos que nos llevan a evocar paquetes de emoción, tristeza, deseo. Los símbolos no siempre refieren a la Fe.

Los símbolos son inmediatamente perceptibles y de gran potencia evocadora en la medida de su reiteración y eco social. La Religiosidad se fusiona con el símbolo mismo: entonces parece que es el símbolo el que tiene ánima y fuerza generatriz.

Así mismo, la fe es mucho más fuerte que la convicción o la creencia. Se arraiga de tal manera que provocan guerras y grandes creaciones. A las coyunturas del placer y el sufrimiento, del odio y el amor. Las zapatas de fundación de las construcciones sociales.

Otro caso de Fe, de valor emergente es el mundo cuántico, la realidad en la peVIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 329rspectiva cuántica. Lo cuántico en intangibilidad, su fusión y dependencia con el pereceptor, su  multidimensionalidad (o adimensionalidad), en una condición poscientífica, lo hace muy adecuado para saltar el lindero hacia otra religión (o la tal vez a las antiguas religiones de los Vedas, del TAO) que ya convoca a muchos calificados pensadores.

http://www.commonsensescience.org/quantum_reality.html

La sola mención de la Religiosidad o de palabras vecinas provoca malicias y resquemores al alarmar los valores positivistas (objetivistas, analíticos) que se instalaron en la academia occidental como reacción al poder papal, considerado supersticioso y puramente simbólico y que debería ser reemplazado por la razón y el argumento científico.

No obstante esa misma ciencia y razón habrían de construir sus valores epistémicos, sus referentes de fe (ahora declinantes) ya que ellos resultaban imprescindible para la producción de conocimiento: causación, prueba, observación, objetividad, coherencia, falsación…

.

martes, 1 de febrero de 2011

LOS VALORES VULGARES

 

Etiquetas de Technorati: ,,,,,,
,
Etiquetas de Technorati:

Las palabras Valor, ético, moral están para mal, vulgarizadas. Se encierran en los recintos que separan, desde el Poder, al bien y al mal. Pero más allá de los juicios y actitudes, al acercarse a los comportamientos individuales y grupales afloran confusiones y contradicciones. Las palabras usadas para designar los Valores toman significados diversos atendiendo no sólo a los contextos de los otros Valores sino a las circunstancias y tensiones que confronta una cultura: la vida como Valor tiene un significado diferente para un venezolano que para un guerrillero palestino. Así mismo Valores como “lo femenino”, la democracia (ver USA y Egipto), la participación, la diversidad, el amor, el odio.

No propongo el Valor como un postulado o premisa axiológica, como un enunciado matriz del cual derivar lógicamente argumentos o proposiciones, en el sentido habitual de la lógica formal o la Matemática académica y el soporte que ella presta a la ciencia moderna. Tiene que ver, necesariamente con el lenguaje, pero no se reduce a lo que pueda caber en el lenguaje.

He empleado la expresión “referente mayor” o “gran referente” Y tendría que encontrar una metáfora mejor, para ilustrar la referencia de los comportamientos y acciones con los Valores, como las líneas blancas que señalan los linderos de las carreteras y entre las cuales se debe ir para evitar accidentes. La línea blanca es un trazo definido y el valor no es un trazo definido. Los valores nos llegan corpóreamente y no sólo por señas, símbolos o definiciones. Nos llegan y se instalan en nosotros operando para máximas o mínimas de lo posible y convenido. Como lo hacen las continuas hermeneusis que desde nuestro cuerpo y contextos hacemos del entorno y de nuestra propia calidad.

Los esfuerzos, comúnmente eclesiásticos o políticos y en la Ciencia, a partir de una interpretación corta de Khun y sus Paradigmas, responden a la necesidad de hacer programas o mandamientos a partir de Valores enunciados.

Esta condición, si se quiere borrosa de los Valores, no les resta fuerza, ni para impedir ni para impulsar. Sabemos de qué manera es fácil guerrear y morir por ellos. Sabemos de qué manera es posible descubrir la América por ellos.

Esa condición borrosa, también nos trae las maneras en las que muchas culturas han asociado los Valores a dioses y santos representados físicamente con figuras o símbolos que sustantivan las relaciones con ellos. El figurativismo humano greco-VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 1304romano, y luego católico, de las deidades. Las abstracciones geométricas de los islámicos. La música en los protestantes. Los dragones chinos. Los animales egipcios. Las máscaras y plumas de Quetzalcóatl. Con ellos los valores implican suertes de negociaciones con ofertas y promesas frecuentemente incumplidas y castigadas.

Ahora la angustia, las neurosis y psicosis aparecen como formas de castigo por las violaciones de esos referentes que en su pleno vigor tienen efectos patológicos.

Es difícil, sino imposible, establecer la demarcación entre lo “cultural” (advenedizo al sustrato biológico humano) y lo biológico. No hay tal condición de sustrato sobre el cual se “monta” o estructura lo cultural. El proceso es simultáneo y complementario. Lo humano (biológico) va generándose con lo cultural y ello permea y está en todo el cuerpo, que es, por tanto, todo culto. Es imposible establecer su emergencia y siempre será susceptible de ser interpretado desde el propio punto de vista, desde la propia cultura.

Una muestra de esto es el vigente cerebrocentrismo. Se establece la emergencia y evolución del ser humano en relación al tamaño y composición del cerebro. Más aun, se propone al cerebro como receptáculo de lo humano, en una derivación, no bien oculta, del alma y su residencia.

En el marco de referencia de los valores se generan muchos y disimiles símbolos, significados atribuidos a expresiones similares expresiones, técnicas, métodos, modos sociales, hábitos y costumbres.

La elaboración consciente de símbolos (obras de arte, caudillos, logotipos, emblemas, escudos,…) es un buen ejemplo de los valores establecidos que se descubren al colocar a aquellos en perspectiva histórica o en contextos culturales. Los símbolos quedan generalmente en el marco de lo posible de concebir es decir, de los Grandes Referentes, de los Valores vigentes.

Ahora lo digital converge con otros valores y sus máquinas, a macerarse en otras culturas. Y Occidente decae y es reemplazado por la diversidad. Una diversidad que emerge reforzada por los cursos que abre Lo Digital. Y Lo Digital va colocando su hierro en todo lo que transita por su Nube.

La cosmovisión así entendida se supone culturalmente relativa. Diversidad que supone también áreas de negociación y/o solapamiento entre las diversas culturas (y cosmovisiones). Y que ha de ser el camino de la Paz.

Es frecuente encontrar una evasión del empleo adecuado del término “

Valor” y se usa “creencias y valores”. Por ello conviene distinguirlos. Una creencia puede ser una incidencia singular, particular asociada a un acontecimiento o percepción: “yo creo que Pedro no va a venir”. Se dice eso insinuando que no se tienen “pruebas” de ello. Un poco más tarde, la misma persona puede decir “Yo creo que me equivoque, Pedro va a venir”. La creencia se mueve en el marco de valores que le demandan o no “pruebas” es decir constancias objetivas si la objetividad, las existencias de las cosas ahí, está instalada como valor. De tal manera que la confesión “creo” de entrada debilita la afirmación reduciéndola a una presunción subjetiva.

El Valor, como ya se ha dicho, no es una instancia lógica, es una instancia de fe instalada, un referente para todo caso, incluyendo las creencias. En el caso mencionado, el valor “objetividad” debilita al enunciado. Con esa debilidad el enunciado puede ser negado o suplantado con alguna prueba contraria: “Pedro ya viene por el camino”.

El Valor no. Se le puede derrotar argumentalmente, pero no se eliminará su vigencia: Dios – y todas las instancias de fe- no se puede matar con un argumento. Tal vez pueda hacerlo un acontecer persistente o un gran cataclismo que lo debilitará o a la postre sustituirá al Valor, no una simple voluntad, ley, imposición o decisión de hacerlo.

LA CORPÓREIDAD Y LA CONSTRUCCIÓN DE SABERES

La corporeidad y la construcción de los saberes y conocimientos

No siento que deba angustiarnos demás de la cuenta la explicación, con una sola teoría, de la totalidad del Universo, como pretende el paradigma holográfico. Siempre se irán construyendo teorías con mayor o menor ambición para satisfacer la intriga humana y, a la vez, que le funcionen para sus exigencias y expectativas actuales. Sin embargo tendrán sus costos: la física cuántica no escapa de esto.VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 240

Refugiarse en el cerebro y en sus niveles cuánticos para explicar las maneras como el universo se percibe, suena parecido a la proposición del genoma como causa inicial de la condición humana sus potencias y carencias. Pareciera una herencia, a la vez bíblica y positiva, que se refugia en instancias tan tenues y volátiles como las partículas (u óndas) subatómicas para proponer esencias y causas iniciales. Lo que entiendo como religiosidad (ver más adelante) explica esa manera de construir, de atribuir a ciertas percepciones o creaciones alma y fuerza generatriz. Así ha sido y afortunadamente, así seguirá siendo. Por ello se ha creado a Dios y “De la nada Dios hizo el Universo y colocó en él al hombre”.

La palabra construcción tiene resonancias estructurales, de cosas que se arman o ensamblan. Es necesario recargarla semánticamente para poder usarla en el sentido de lo que aquí propongo. La palabra construcción me interesa proponerla en función del encuentro o establecimiento de relaciones o asociaciones. Relaciones, asociaciones, texturas, que se encuentran (o construyen) desde el acervo del grupo, de quien lo hace.

- El acervo, lo que hay en la subjetividad, es el resultado de una vida en sociedad. En ese acervo, más o menos establecidos, más o menos constituidos en sistema (en cultura vigente) están los valores como referentes mayores en relación a los cuales se suceden, son posibles y válidas esas construcciones.

-

- Una buena porción de lo que llamamos creatividad tiene que ver con la disposición a encontrar y evidenciar esas relaciones que otros no han logrado (no solo en los campos del “conocimiento organizado”, sino en cualquier otro llámese emocional", racional, deportivo,  estético…). Así mismo, el área de desarrollo próximo (Vygotski) variará de una persona a otra según esa inteligencia y disposición creativa.

Las realidades se construyen así desde lo que se tiene y para lo que adviene. Lo que se tiene es corpóreo, no sólo espiritual, fisiológico o cerebral. La subjetividad es de esa condición integral, como una compleja ecología sin segmentos separables, sin dejar de implicar al todo y sin efectos o acciones que no impliquen al todo. Así que el cerebrocentrismo, (*) que concibe al cerebro o al sistema nervioso como receptáculo de lo humano generador de la bella metáfora del holograma universal (ver Bohm, David) es vecina de la concepción de lo humano como psiquis o mente, como una sustancia.

Así que la percepción no es sensorial. Los sentidos son terminales del cuerpo a través de los cuales ese cuerpo histórico se relaciona. Como todo terminal impregna de su calidad lo que por el transita,  obligando a hablar positivamente de sensaciones sonoras, visuales, etc. La piel, lejos de ser un límite del cuerpo, es la garantía de su pertenencia al contexto.

El cuerpo es una resultante de relaciones para otras relaciones.

viernes, 30 de octubre de 2009

LO DIGITAL COMO VALOR (Como valor emergente o protovalor)

(Apuntes)
Arnaldo Esté
7-9-09
Al aceptar que un valor es un gran referente de orden fideico, tal como lo son la honestidad, la vida, la muerte, el odio, la verdad, la prueba, la causa, lo bello, el bien, es decir un algo que aceptamos y practicamos sin argumentos ni explicaciones y que además, genera otras cosas, actitudes, técnicas, formas de relación, encontramos que  “lo digital” es un valor emergente tal como lo esa ahora la diversidad o “la naturaleza como continuidad de la persona”. VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 235
No debemos reducir lo digital, que es una  manera de existir los tejidos sociales y las simulaciones como una forma de realidad y todo lo que de ello se deriva, con las TIC. Es decir, como simple conjunto de técnicas o instrumentos.
Nos ha costado mucho separarnos de los valores que nos hacen percibir las relaciones entre las cosas como sensorialmente perceptibles. Aceptar la luz, el sonido, la electricidad como  vibraciones u oscilaciones de ciertas partículas no propiamente visibles es difícil y la evidencia de su existencia se da por los efectos que ellos traen más que por sus propios constituyentes.
De manera similar, un creyente acepta la existencia del alma, no porque la perciba sensorialmente, sino porque ella supone otras cosas: amor, odio, temor, esperanza, que le atribuimos.
El salto de las verdades reveladas a las verdades argumentadas, racionalizadas, supuso la instalación de un nuevo valor: la fuerza del argumento escrito. Y ello tuvo que ver con una técnica: la vulgarización del libro gracias a la imprenta (y con no menor importancia, la exigencia calvinista de acudir directamente a la Biblia).
Ahora lo digital (como técnica) trae su emergencia como valor. En virtud de ello, por ejemplo, nos acostumbramos recibir múltiples versiones sobre el mismo asunto y escoger el que nos convenga sin reclamarles soportes de autoridad, tal como ocurre con las verdades académicas.
Ahora lo digital nos obliga – y permite- seguir un curso de “argumentación” no lógica ni linealmente derivada. Se sigue cada vez con mayor frecuencia, cursos “hipertextuales” en los que el orden lo impone el ánimo o subjetividad del operador del aparato y la red. Wikipedia –una peculiar enciclopedia-, se empeña en dotar de autoridad sus artículos imponiendo ciertos filtros, referencias, datos heredados del mundo académico. Pero estoy seguro que la mayor parte de la gente que acude a ella no le presta atención a esa mucha o poca autoridad que los respalde. Con el tiempo nos acostumbraremos a la “verdad de Internet” como antes lo hicimos con la “verdad científica” o la “verdad revelada”.
Y no es sólo por la posibilidad de recibir infinitud de información sobre cualquier cosa (Infinitud que resulta cada vez más engorrosa de  manejar, exigiendo gran esfuerzo. Un, a veces, desusado ejercicio voluntad). Es también por la posibilidad de crear y cultivar innumerables grupos y niveles de relación (de enredamiento) social. Redes a las que progresivamente iremos atribuyéndole derechos o potencias de intervenir en la propia constitución subjetiva, tal como ahora lo hemos hecho con nuestros familiares y amigos.
Es también por establecer, de manera similar a la que armamos redes de relaciones personales, que podemos llamar simulaciones de amor o amistad, simulación de situaciones en las cuales nos podemos comprometer: aventuras, empresas,VIAJES LONDRES PARIS BERLIN 0CT 2008 247 amores, guerras, proyectos o utopías con gran detalle y capacidad de reflejar las consecuencias de nuestras decisiones o acciones.
Podría seguir mencionando muchas de las numerosas posibilidades, no ya de comunicación sino de engendro, de creación, de generación que se derivarán de la creciente fe (condición de valor) en que, lo así derivado, tendrá su instancia y espacio.

Esta condición de gran referente  - de lo que algún momento llamaron “estructurador social”, pero que yo prefiero llamar VALOR por su carácter no determinante, sino más bien arropador-  incidirá sobre los otros valores en búsqueda de sistematizarse hasta instalarse como cultura. En esa condición establecerá las máximas y mínimas, el “espectro” de lo posible y de lo necesario y no con la supuesta verticalidad de un “Big Brother”, que naturalmente persiguen algunas macro empresas, sino con la tranquilidad y seducción que una cultura imperante obliga al seguimiento de sus valores.

jueves, 30 de julio de 2009

LA IMPORTANCIA DE LOS VALORES

arnaldo Etiquetas de : , , ,

LOS VALORES SON LOS GRANDES REFERENTES

Son instancias de fe, originadas en la religiosidad humana, instaladas en la persona y que la constituyen como sujeto, en una condición que permite su vida social y relaciones, su comunicación, la organización de sus percepciones, saberes, CAURA RIO ABRIL 2009 116razonamientos. Son fundamentales para la cohesión y preservación social y grupal y el sentido de la vida individual.

Los valores se verifican de muchas maneras y atraviesan todos los actos y actitudes. Axiomas, principios, paradigmas… enunciados de diversas maneras y en diversos contextos expresan los valores de individuos y culturas. En ellos se soportan argumentos o cursos de acción en los que ellos no siempre se mencionan pudiendo permanecer implícitos.